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¿En qué parte del mundo está la innovación en Pagos? En América Latina

27 de febrero, 2020.

Por Steve Villegas, Vicepresidente y Director de Sociedades de Pago, PPRO Norteamérica.

Cuando se piensa en la palabra innovación, vienen a la mente muchos conceptos y lugares diferentes. Puedes pensar en el tren bala de Japón o en el Hyperloop de Elon Musk.  Pero mientras el mundo se centra en estas regiones establecidas, varios países de Latinoamérica están viviendo un cambio significativo. Particularmente, en temas de e-commerce y pagos.

El diccionario Merriam-Webster define la palabra innovación como “la introducción de una nueva idea, método o dispositivo”. Y eso es lo que está ocurriendo actualmente en América Latina pues el cambio en las preferencias del consumidor ha forzado a Latinoamérica a innovar con otras soluciones de pago que satisfagan las necesidades de sus consumidores. Estas innovaciones de pago son clave para que los empresarios penetren en la región, pero solo si logran sortear las complejidades del mercado.

América Latina en un vistazo

Los países en Latinoamérica son casi tan diversos económicamente como lo son culturalmente. El e-commerce de este territorio está a la alza. Según informes de PPRO, el crecimiento del e-commerce B2C (Business To Consumer, por sus siglas en inglés) en la región es del 23% comparado con un promedio global del 15%. En 2019, 155.5 millones de personas en la región compraron productos y servicios en línea, lo cual representa un incremento dramático, pues en 2016 fueron 126.8 millones. Sin embargo, muchos comerciantes no están conscientes de los matices de la zona y de los obstáculos a la capitalización en este floreciente mercado. Cada país de Latinoamérica tiene distintos factores culturales, regulatorios y técnicos que influyen en el éxito de un empresario en expansión por América Latina.

 

 

Camino a la inclusión financiera

Los empresarios deben tomar en cuenta la forma en que la infraestructura de pagos está construida y las preferencias de pago específicas de los consumidores en América Latina. Los compradores pagarán únicamente con los métodos de su confianza, algunos de los cuales pueden parecerle extraños a los vendedores internacionales. Muchos consumidores no acceden a los servicios bancarios o bien, hacen poco uso de los mismos, lo cual se refleja en el análisis de pagos de la región, pues muestra que el 21% de los pagos por e-commerce se hace en efectivo. Métodos de pago como Boleto Bancario en Brazil, OXXO en México o RapiPago en Argentina permiten a los consumidores latinoamericanos el acceso al e-commerce global, todos ellos aceptan efectivo. Los consumidores simplemente encuentran los productos que quieren comprar, los añaden al carrito y en la pantalla de compra imprimen el código de barras de su pedido. Luego llevan ese código a su tienda de conveniencia local o incluso a sucursales bancarias con las que el consumidor puede o no tener relación y paga en efectivo el valor total de la compra. Entonces se confirmará el pago y se le enviará el artículo. Estos vales son la definición de innovación y adaptación que ayudan a sortear los huecos del e-commerce mundial.

El poder de las Tarjetas de Crédito Locales

Aparte de los vales, los programas de facilidades de pago de las Tarjetas de Crédito Locales son un método que se usa frecuentemente en el e-commerce de Latinoamérica, abarcando el 62% de los pagos en línea. Estos pagos con Tarjetas Locales tienen sus propios matices que los diferencian de muchos métodos tradicionales. Una de las principales razones de esto fue el duro trance económico de América Latina durante los años setenta y ochenta. La región se encontraba en un periodo de transición de la ocupación militar y de los bancos administrados por el gobierno rumbo a la privatización. Este cambio llevó a altos índices de inflación, devaluaciones y a una consolidación de la industria bancaria. Muchos bancos estatales quebraron o fueron absorbidos por bancos privados. Esto desencadenó la implementación de límites crediticios reducidos y de mayores restricciones como la inhabilitación de las compras internacionales.

A causa de estos factores y de la reducción de los límites en las Tarjetas de Crédito, muchos artículos de precio elevado se hicieron difíciles de comprar por los consumidores de Latinoamérica. Por lo tanto, muchos comercios empezaron a ofrecer facilidades de pago para evadir las restricciones de los límites en las Tarjetas, así como también para afrontar los bajos ingresos. Éstas pueden ir desde tu cuota estándar hasta casos extremos, como en el caso de Chile,  donde hay créditos a plazos de 48 meses por productos comunes como la despensa para una semana. Los plazos prolongados por compras típicas pueden parecer innecesarios para los comerciantes estadounidenses, pero son esenciales para la forma en que pagan muchos consumidores latinoamericanos. Cabe mencionar que como la mayoría de los pagos con Tarjetas latinoamericanas ocurren en el territorio nacional, no se hizo necesario incurrir en tarifas altas por tarjetas internacionales como Visa o Mastercard.  Así, en 2011, los principales distribuidores brasileños se asociaron en un proyecto conjunto de Tarjeta Local: Elo, que ahora goza de una importante participación en el mercado. Los minoristas estadounidenses necesitan ofrecer el acceso a estos proyectos de Tarjeta Local específicos o corren el riesgo de perderse el beneficio de la mayoría del mercado en América Latina.

Superar las barreras de entrada

Entonces está claro: ofrecer el método de pago preferido es esencial para la conversión de los clientes en Latinoamérica. Pero la diversidad del mercado en cada país hace que esto sea más fácil de decir que de hacer. Por ejemplo, en Estados Unidos o la Unión Europea es un proceso simple el contactar a un tarjetahabiente. Aunque está mejorando, en Brasil este proceso todavía es bastante lento y poco funcional para los vendedores extranjeros. Podemos ver otro ejemplo en Perú, conectando con consumidores donde el 43% de la población accede a los servicios bancarios y solo 12% cuenta con una Tarjeta de Crédito. Además, los comerciantes deben estar domiciliados en América Latina para poder acceder a los consumidores del mercado. Esto significa establecer entidades en los países donde buscan ofrecer sus productos y servicios. Cada mercado tiene sus propias reglas, políticas y matices técnicos que hacen que el incremento de las ventas sea una empresa difícil.

La combinación de estos factores puede hacer que la entrada de los empresarios a esta región sea difícil, pero no imposible. Con el socio de pago adecuado y la especialización local, los empresarios empezarán a ver el incremento de sus ventas en esta zona. Los consumidores latinoamericanos quieren comprarle a vendedores globales, pero siempre y cuando éstos sean capaces de adaptarse a sus necesidades de pago. Esto podría implicar ofrecer los métodos de pago locales más favorecidos en la región. La oportunidad es clara, ya que las innovaciones de pago regionales seguirán conectando a América Latina con el resto del mundo. La pregunta es: ¿Estarán listos los empresarios para aprovechar la oportunidad?

 

Artículo traducido por ECSE, si deseas ver el articulo original de CNP da clic aquí (https://news.cardnotpresent.com/news/where-in-the-world-is-payments-innovation-latam)